"Antes que nada. Gracias por el honor de dejarme acompañarlos. Ser padrino es un privilegio, y quiero que sepan que cada palabra que voy a decirles hoy la digo desde el cariño y desde el respeto. Porque los vi llegar con una idea a medias y quedarse hasta tarde puliéndola. Los vi rehacer un proyecto por tercera vez porque la primera y la segunda “no se sentía tan bien”. Los vi discutir un boceto en el pasillo, defender un concepto frente al jurado con nervios, pero sin retroceder, y volver al día siguiente aún con ganas todavía. Eso no se enseña en ningún pénsum. Eso es carácter. Y de eso quiero hablarles hoy: de su disposición. De ese empeño que pusieron cada día, muchas veces sin que nadie los viera, sin que nadie los aplaudiera. Esta profesión no perdona la pereza: exige que pienses, que falles en público, que vuelvas a intentarlo. Y ustedes lo hicieron, una y otra vez, con esas ganas de superarse que no todos tienen y que ustedes nunca perdieron.
Por eso están hoy aquí. Eso nos enseña a nosotros sus profesores lo valioso que es acompañarlos en el este proceso. Yo trabajo en esto todos los días. Diseño, construyo, fabrico, me equivoco, corrijo y vuelvo a empezar — y les puedo asegurar algo con total honestidad: esas ganas de mejorar que hoy tienen tan frescas, esa incomodidad con lo que todavía no está perfecto, es el motor más valioso que se llevan de aquí. Más que cualquier software, más que cualquier técnica, más que cualquier tendencia. Las herramientas cambian, los programas se actualizan, los materiales evolucionan — pero esa actitud de seguir empujando, de no conformarse, esa es la que los va a sostener toda la carrera.
Así que hoy no les voy a hablar como quien ya llegó, sino como quien sigue en el camino, porque desde esta noche ustedes ya no son estudiantes de diseño: son colegas. Y me llena de orgullo poder decirlo. Vamos a cruzarnos en ferias, en proyectos, quizás hasta compitiendo por el mismo cliente algún día — y cuando eso pase, quiero que se acuerden de este día y de lo que costó llegar hasta aquí. Les deseo todo el éxito del mundo de aquí en adelante. Que los primeros proyectos les salgan bien, que los que no salgan bien sean un aprendizaje, no tengan miedo a equivocarse. Pero sobre todo, les deseo que nunca pierdan esas ganas de seguir. El diploma es hoy; pero esa actitud se la ganaron ustedes solos, y esa es la que de verdad los va a llevar lejos. Felicidades, colegas. Estoy orgulloso de ustedes, y estoy seguro de que el diseño venezolano está en buenas manos.
Muchas gracias."
Andrés Febres, 2026


